Panoramas únicos y espectaculares.
LO QUE NOS GUSTA DE VAL D’ISÈRE
Cada año, Val d’Isère acoge a visitantes de todo el mundo: familias, amantes de la montaña y deportistas experimentados. Esta estación es un auténtico ejemplo de pueblo saboyano y ofrece un entorno incomparable para quienes buscan unas vacaciones de montaña inolvidables.
Desde 1930, Val d’Isère no ha dejado de crecer y reinventarse. Fue sede de la primera Copa del Mundo de esquí alpino en 1955 y de los Juegos Olímpicos de Albertville en 1992. Al reservar tus vacaciones aquí, podrás descender por las mismas pistas que han recorrido los mejores atletas del mundo.
El pueblo comparte el dominio esquiable Tignes – Val d’Isère con la estación vecina de Tignes, que cuenta con unos 300 kilómetros de pistas para todos los niveles. En Val d’Isère, el esquí empieza a unos 1850 metros de altitud, y el glaciar del Pissaillas, que alcanza los 3456 metros, garantiza unas condiciones de nieve excepcionales y amplios espacios para los más aventureros.