Las cinco caras de Méribel
Lo que nos gusta de Méribel
La zona, que se eleva de 1100 a 1700 m. sobre el nivel del mar, ofrece muchas oportunidades a los visitantes, como los pueblos que la componen.
En las partes más bajas se encuentra el pueblo Méribel Les Allues, que está formado por aldeas de increíble encanto que parecen sacadas de una postal. Su modo de vida tranquilo donde parece que el tiempo no pasa, atrae a los interesados en busca de la autenticidad alpina de Francia.
Más arriba, a 1400 m. de altitud, se alza Méribel Village, el más reciente de los pueblos que componen Méribel. El pueblo surgió a finales de los años 90, y se ha desarrollado en la más pura tradición saboyana, conservando su patrimonio y algunos de los rediles característicos de la zona. La vida de Méribel Village se organiza en torno a su plaza central bañada por el sol, animada con tiendas y terrazas.
A 1500 m. de altitud, el centro de Méribel agrupa todo lo que los visitantes esperan de una estación tan prestigiosa. Observará majestuosos chalets que mezclan pizarra y madera; además de tiendas, bares y restaurantes, cada uno con más gracia que el otro. Cuenta también con un Parque Olímpico, lugar donde se celebran los acontecimientos deportivos organizados por la estación. Todas estas características componen el centro neurálgico de Méribel, que ofrece oportunidades para todos los públicos. Diviértase y disfrute de su estancia en la montaña, de día y de noche, durante sus vacaciones.
Los amantes de la tranquilidad y la naturaleza pueden disfrutar de unas vistas panorámicas espléndidas de los Alpes desde Méribel le Haut, situado a 100 m. por encima del centro. Aquí se construyó en 1961 el altipuerto, la primera pista de aterrizaje creada en una estación francesa de deportes de invierno. Su tranquilidad y sus amplios espacios ofrecen un entorno propicio para las actividades nórdicas en invierno, y de golf y senderismo en verano.
Los aficionados del esquí elegirán sin duda las pistas de Méribel-Mottaret, situadas a 1750 m. de altitud, ya que la estación cuenta con una gran ventaja al contar con remontes mecánicos que permiten acceder a la amplia área esquiable de los 3 Vallées. El encanto, la practicidad, las condiciones meteorológicas ideales y una vista espectacular del Mont-Vallon son las cualidades perfectas para hacer de este pueblo una estación de esquí excepcional.